Los Mantecados de Viena del Convento Santa Clara son una de las especialidades más refinadas de la repostería conventual, con una textura delicadamente hojaldrada y un sabor que combina la suavidad de la manteca con el dulzor justo. Elaborados artesanalmente por las monjas del convento, estos mantecados representan la fusión entre la tradición repostera española y la influencia de la pastelería centroeuropea.
El origen de los mantecados en España se remonta al siglo XVI en Andalucía, especialmente en Estepa y Antequera, donde se popularizó su producción. Sin embargo, la variante “de Viena” debe su nombre a la incorporación de técnicas de refinamiento y hojaldrado inspiradas en la pastelería austriaca, lo que les confiere una textura más ligera y un acabado más elegante que los mantecados tradicionales.
En el Convento Santa Clara, las monjas elaboran estos mantecados con una receta centenaria, utilizando ingredientes de alta calidad como harina, azúcar y manteca de cerdo, trabajados con paciencia para lograr su característica textura quebradiza y hojaldrada. Cada pieza es moldeada a mano y horneada con el tiempo preciso para alcanzar su punto perfecto de dorado.
Más que un dulce, los Mantecados de Viena son una joya de la repostería conventual, un homenaje a la tradición y el cuidado con el que las monjas siguen preservando estas recetas únicas. Ideales para acompañar con café o té, su sabor y textura los convierten en un regalo perfecto para compartir en celebraciones, o simplemente para disfrutar de un momento especial con el auténtico sabor de la tradición monástica.
Si quieres conocer más sobre las Clarisas, puedes leer su historia en este artículo de nuestro blog.
INGREDIENTES
Vainilla, frutos secos, azúcar y harina.
Producto sin Lactosa
Manténgase en un lugar fresco y seco.

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